CATARATA.
La catarata es la pérdida de transparencia del cristalino, la lente natural del ojo que se encuentra detrás de la pupila. A través de esta lente pasan los rayos de luz hasta la retina y allí se forman las imágenes. Por ello, cuando el cristalino pierde transparencia e impide el paso nítido de la luz a la retina, el paciente sufre una pérdida progresiva de la visión.
El envejecimiento es la principal causa de la catarata. Pero se pueden producir por enfermedades genéticas, metabólicas o por consumo de ciertos fármacos.
Los síntomas más habituales son:
- Visión borrosa
- Fotofobia o molestia a la luz
- Se ve mejor en días nublados que en días soleados
- A veces ya no se necesitan gafas para ver de cerca
- Cada vez se hace más difícil conducir de noche
- Se cambia más frecuentemente la medida de los lentes
Como tiene que ver con el envejecimiento natural del ojo no hay forma de prevenirla. El tratamiento de la catarata es quirúrgico. Se recomienda que todo paciente a partir de los 45 años se realice una evaluación integral oftalmológico para detectar la presencia de una catarata.
DEGENERACIÓN MACULAR.
La DMRE o Degeneración Macular Relacionada a la Edad es una enfermedad degenerativa de la zona central de la retina o mácula, que provoca un deterioro progresivo de las células retinianas. Como consecuencia, se produce una pérdida de visión central.
Existen dos formas de presentación:
- DMRE Seca: Afecta al 80% de los pacientes. Se caracteriza por una evolución lenta y progresiva. Se observan depósitos amarillentos, que se acumulan en la mácula y la van atrofiando haciendo que el paciente pierda lentamente visión en la zona central.
- DMRE Húmeda: Afecta al 20% de los pacientes. Se caracteriza por el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos de paredes muy delgadas, que filtran fluidos y sangre a la mácula. La pérdida de visión central es rápida.
Aún no se conoce la causa de la enfermedad, pero los factores de riesgo son:
- Mayores de 60 años
- Antecedentes familiares de la enfermedad
- El tabaco
- La hipertensión arterial
Los enfermos con DMRE van perdiendo progresivamente la visión central, lo que origina dificultades para leer, escribir, conducir, coser o realizar otras tareas de precisión.Una prueba muy sencilla que puede hacerse una vez por semana a partir de los 50 años, es taparse primero un ojo y después el otro, y mirar líneas rectas: barandillas, el marco de una puerta, un papel cuadriculado, etc. Si se ven las líneas torcidas hay que acudir enseguida al oftalmólogo.
La degeneración macular no se puede prevenir porque va unida al envejecimiento. Sin embargo, al observarse una mayor incidencia en fumadores y personas con antecedentes familiares, sí pueden tomarse algunas medidas. Se recomienda llevar una dieta sana, no fumar y someterse a revisiones oculares periódicas a partir de los 50 años.
La DMAE húmeda se puede controlar con fármacos intravítreos antiangiogénicos, que tienen la función de frenar el crecimiento de los vasos sanguíneos. Para la DMAE seca no existe aún un tratamiento eficaz, aunque la administración de antioxidantes consigue enlentecer laprogresión de la enfermedad.
Tipos de DMAE
El porcentaje de enfermos mayores de 65 años es del 13%. Teniendo en cuenta las estimaciones de otros estudios, se puede decir que la prevalencia de personas con DMAE oscila desde un 0.5% a los 55 años hasta un 7% en mayores de 65 años.
DMAE Húmeda
La DMAE exudativa o húmeda es la clase de degeneración macular asociada a la edad menos frecuente, alrededor del 15% de todos los casos, pero tiene una progresión más rápida (meses) que compromete su visión central.
Habitualmente aparece un punto ciego (escotoma) que provoca una disminución de la visión central, lo que provoca que cada vez se tenga más dificultades para ver. La pérdida de visión puede producirse rápidamente, y se considera una forma avanzada de la degeneración macular.
La DMAE húmeda afecta a la zona del ojo que permite distinguir los detalles en el centro del campo visual, por lo que puede empezar a ver líneas onduladas, puntos ciegos u otras alteraciones visuales. Esta enfermedad progresa rápidamente y sin tratamiento puede desencadenar en la pérdida de visión, afectando seriamente a su capacidad para realizar actividades cotidianas como leer, hacer la compra o conducir.
DMAE Seca
DMAE seca es la forma más benévola y frecuente de la enfermedad, con aproximadamente el 85% de los casos de DMAE. La progresión de la enfermedad es lenta (años) y la pérdida de la visión total puede llevar hasta décadas.
Consulte a los especialistas sobre los factores de riesgo de la degeneración macular
Retinopatía Diabética
La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes y una de las causas principales de la ceguera. Ocurre cuando la diabetes daña a los pequeños vasos sanguíneos de la retina, que es el tejido sensible a la luz situado en la parte posterior del ojo. Para tener buena visión, es necesario tener una retina saludable.
Si usted tiene retinopatía diabética, al principio no notará ningún cambio en su visión. Pero con el tiempo, la retinopatía diabética puede empeorar y causar una pérdida en la visión. Generalmente la retinopatía diabética afecta ambos ojos.
Los síntomas de retinopatía diabética pueden ser:
- Visión borrosa y pérdida gradual de la visión
- Visión de manchas o “moscas volantes”
- Sombras o áreas de visión perdidas
- Dificultad para ver de noche
La diabetes puede afectar la retina de dos maneras:
Una es que crecen vasos sanguíneos anómalos, que ocasionan hemorragias en la retina o en el vítreo (gel transparente que rellena el globo ocular). La presencia de sangre en el vítreo hace que éste se vuelva opaco, causando una disminución de la visión de forma brusca. Otra forma de afectación es cuando se acumula líquido dentro de la retina o lo que se denomina “edema macular”. Esto se produce porque las paredes de los vasos retinianos se alteran y se vuelven más permeables, dejando pasar fluido al espacio extracelular.
ara ello es muy importante que todo paciente diabético al momento de su diagnóstico acuda al oftalmólogo para que le realicen examen de fondo de ojo con la pupila dilatada y determinar si hay retinopatía diabética.
Si se comprueba la enfermedad y de acuerdo a su gravedad, el oftalmólogo puede solicitar diversas pruebas para evaluar el estado de su retina, ya sea con una Tomografía de coherencia óptica (OCT) o una Angiografía con fluoresceína de retina.
Con la evaluación tanto clínica, como de los exámenes auxiliares se determinará el tratamiento ya sea con láser o inyecciones intravítreas de antiangiogénicos como el Avastin o Lucentis, etc. Hay que tener en cuenta de que la recuperación visual va a depender del grado de afectación que tenga la retina y la gravedad de la retinopatía diabética. Muchas veces el daño que se produce es irreversible.
Estrabismo
Es un defecto visual que hace que los ojos no estén alineados correctamente y apunten en direcciones diferentes. Un ojo puede mirar hacia delante, mientras que el otro se vuelve hacia adentro, hacia fuera, hacia arriba o hacia abajo. La alineación correcta puede intercambiar o alternarse de un ojo al otro.
Existen diferentes tipos de estrabismo. Cada uno tiene sus características clínicas, edad de comienzo, pronóstico y tratamiento. Algunos estrabismos se presentan antes de los 6 meses de vida (estrabismo congénito) y otros aparecen años más tarde e incluso en la edad adulta.
La consecuencia más grave del estrabismo es la ambliopía u “ojo perezoso”. Se produce porque, para evitar ver doble, el cerebro del niño suprime la visión de uno de los ojos. De esta manera, el ojo que usa menos se acostumbra a no ver y se vuelve perezoso.
El estrabismo no se puede prevenir pero se puede detectar de forma precoz. Para corregir adecuadamente el estrabismo, es muy importante detectarlo antes de los 7 años.
El médico debe realizar una revisión oftalmológica completa para valorar el grado de desviación, motilidad ocular, medida de vista y fondo de ojo. Muchas veces el estrabismo puede ser por falta de anteojos de medida, cuando el niño tiene un defecto refractivo, que puede ser miopía, hipermetropía o astigmatismo. La cirugía es sólo necesaria si a pesar de haber corregido la medida de vista y el ojo perezoso, persiste la desviación ocular.






Me parese muy buena informacion sobre todo saber nos ayuda a saber las diferentes enfermedades de la vista que tema interesante
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ResponderEliminarCuan importante es la prevención y cuidado visual anticipado, quizas por la poca costumbre o la pobre cultura que tenemos en temas de la salud (estar grave para acudir al centro de salud), excelente aporte, desde ahora lentes oftálmicos como lentes solares siempre. 👍👍
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